home

nosaltres

col.lecció

biografia

contacte

Carles Riart conoce perfectamente su oficio de diseñador; los mecanismos de que dispone, los componentes que ordenar, lo que gusta o no gusta, pero sistemáticamente evita y transgrede estos condicionantes tan pesados y opta por la sorpresa, por el reto personal y la provocación a la industria y al comercio. Reclama el espacio creativo que le corresponde para poder avanzar.

 

En este camino hacia lo desconocido, nos ha ido suministrando imágenes, formas y tótems pertenecientes a otros mundos, que también están en este mundo. Descubre siempre algo más en los usos, en los materiales y en los oficios que ya parecían agotados: la seda, el terciopelo, el cristal, el alabastro, las maderas, el nácar, la piel, la talla, la marquetería, la serigrafía, todas las tecnologías parecen nuevamente descubiertas.

 

Carles Riart ha cambiado nuestra percepción sobre las cosas, muestra mirada sobre nosotros mismos y sobre la presunta novedad de nuestra vida cotidiana, y por eso es tan importante. La importancia de apelar a nuestra condición humana y singular.

 

Santiago Roqueta

 

La Pedrera, 1985

 

... otra vez, dejo pasar la mirada sobre el territorio de objetos flotantes.

 

El liquido, sólido, aire, resbala por el espacio con un intenso azul de luz mate; penetra en la madera cálida y se apoya en la piedra.- Pedrera.

 

El mismo sueño de hace tantos años, sostiene el paisaje de elementos orgánicos que persisten en el interior, tanto del pensamiento como de la estancia.

 

La luz nocturna, el sol de tarde, aire dentro, fuera ruido, azul, negro, ocre, música, y en las ventanas reflejos.

 

Jordi Sarrá

 

Muebles que no son máquinas ni robots utilitarios, que se dejan tocar, te hacen compañía sin ser pesados porque no te hablan de una cosa si no de muchas cosas.

 

No importa si son para un cliente o para ser producidos en serie, si son propuestas del autor que nadie ha pedido, ideas sueltas o vueltas del ingenio.

 

Su justificación es su existencia:  el arte que deviene naturaleza. “Eróticos, ascéticos, escépticos, irónicos, tolerantes, radicales, ordinarios, refinados, especiales, útiles, perdidos, poéticos, volumétricos, espaciales, geométricos, orgánicos, frágiles, flexibles, duros, flojos, discretos, protagonistas,teloneros, distantes, cercanos, divertidos, melancólicos, opacos, transparentes, luminosos, oscuros, nocturnos, delicados, contundentes, nerviosos, serenos”: adjetivos para combinar y definir, a voluntad de cada cual, cada mueble.

 

Santiago Roqueta

 

Elogi del moble, Carles Riart, Punt de Trobada

 

... pienso que los muebles de Riart son una de las respuestas más válidas y más logradas  en la superación de los amaneramientos premodernos, modernos y postmodernos son respuestas válidas porque se ha adentrado a cuestionarse aquellos decaimientos sin desentenderse de los programas éticos, estéticos, económicos y productivos que formularon los artistas de las vanguardias. En este sentido, pese a lo que pueda parecer, la obra de Riart es un ejemplo de un nuevo tradicionalismo, incluyendo en este término las referencias más antiguas pero también las que corresponden a las grandes revoluciones plásticas de su generación.

 

Oriol Bohigas

 

Se diría de los muebles de Riart que, poseen la extraña armonía interna que solo se encuentra en las formas clásicas de aquellos objetos, que nunca dejan de parecernos contemporáneos.

 

Marcel Benedito, Santiago Fort

 

La Saeta de los juegos olímpicos, 1992

 

El evidente componente poético y artístico que llevan implícitas muchas de las propuestas de la colección UTILS, y que incluso Carles Riart llega a explicar claramente en una de las obras expuestas denominada “Sageta i cargol”, objeto-escultura compuesto por el acoplamiento de una saeta amazónica y un esquemático caracol de alambre, apoyados sobre un pilar de mármol blanco, quizá fue la imagen y el elemento que gravitando en su subconsciente  le posibilitaron imaginar la acción y el instante más mágico de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona.

 

Colaborador de una de las candidaturas presentadas a concurso de ideas para los actos de la inauguración de este magno acontecimiento deportivo, su propuesta, que consistía en encender la llama olímpica por medio del lanzamiento de una flecha encendida por encima del pebetero, por el carácter efímero, el riesgo i la incertidumbre que comportaba y por los mínimos recursos que implicaba, se convirtió en una de las acciones que infundió en los espectadores más emoción e irradiación poética.

 

Josep Mañà

 

 

home

nosaltres

col.lecció

biografia

contacte